Grados de Hipoacusia: Leve, Moderada, Severa y Profunda

Audiometría en cabina: la paciente lleva cascos mientras el audioprotesista de Sentim registra el audiograma

La hipoacusia se clasifica en cuatro grados según los decibelios que se pierden: leve (21-40 dB), moderada (41-70 dB), severa (71-90 dB) y profunda (más de 90 dB). El grado se mide con una audiometría y determina qué solución auditiva corresponde. En España, 4,6 millones de personas conviven con pérdida auditiva y solo el 38 % usa audífonos: el 42 % de quienes no los llevan cree que su caso “no es lo suficientemente grave”.

Muchas personas llegan a nuestro centro con un audiograma en la mano y una duda muy concreta: ¿lo mío es grave? Es la pregunta correcta, pero casi nunca se responde con un número suelto. Un mismo audiograma puede recibir la etiqueta de “leve” o “moderada” según la tabla que se use, y hay pérdidas de 35 dB que arruinan una comida familiar mientras otras de 45 dB apenas molestan a quien vive solo y ve poca gente.

Los grados de hipoacusia sirven para orientar, no para sentenciar. Aquí va lo que significa cada uno, cómo se mide y —lo que más importa— qué hacer con esa información.

¿Qué grados de hipoacusia existen y cómo se miden en decibelios?

Los grados de hipoacusia se establecen midiendo el umbral auditivo en decibelios (dB HL) en el mejor oído: el sonido más bajo que la persona es capaz de detectar. Cuantos más decibelios haga falta para que lo oiga, mayor es la pérdida. La clasificación más usada en los centros auditivos españoles es la del BIAP (Bureau International d’Audiophonologie), el organismo que fija las recomendaciones audiológicas de referencia en Europa.

GradoPérdida (dB)Qué se oye y qué no
Audición normal0-20 dBSe sigue una conversación sin esfuerzo, también con ruido
Leve21-40 dBCuesta la voz baja, la lejana y las conversaciones en grupo
Moderada41-70 dBLa voz normal ya no se entiende bien; hay que subir el volumen
Severa71-90 dBSolo se perciben voces muy altas o gritos a corta distancia
Profundamás de 90 dBNo se percibe el habla; solo ruidos muy intensos o vibraciones

Como referencia: una conversación tranquila ronda los 60 dB y un susurro los 30 dB. Alguien con hipoacusia moderada de 55 dB no está “medio sordo”: está justo en el borde de perderse la mitad de lo que le dicen en una cena.

¿Por qué la hipoacusia leve es la que más se subestima?

La hipoacusia leve (21-40 dB) es la que más se ignora y la que más margen de mejora tiene. Quien la padece oye, pero no siempre entiende: pierde las consonantes agudas —la s, la f, la z— y el cerebro rellena los huecos. El resultado es agotamiento, no silencio.

Y aquí está el dato que lo explica todo. Según el informe EuroTrak España, elaborado por la asociación europea de fabricantes de audífonos, entre quienes necesitan audífonos y no los usan, el 42 % cree que su pérdida “no es lo suficientemente grave” y el 47 % reconoce que le daría vergüenza llevarlos. Es decir: casi la mitad de las personas que podrían oír mejor no lo hacen por una etiqueta.

La palabra “leve” hace mucho daño. Describe los decibelios, no las consecuencias. Un profesor con 35 dB de pérdida lo pasa peor en su aula que un jubilado con 50 dB que vive tranquilo en Sóller.

¿Qué significa tener hipoacusia moderada en el día a día?

La hipoacusia moderada (41-70 dB) es el punto en que la pérdida deja de ser un matiz y pasa a condicionar la vida social. La voz humana en conversación normal se sitúa entre los 40 y los 60 dB, justo dentro del rango que ya no se percibe con claridad.

Los signos son bastante reconocibles:

  1. Subir la televisión a un volumen que molesta al resto de la casa.
  2. Pedir que repitan varias veces al día, sobre todo por teléfono.
  3. Evitar restaurantes, comidas familiares o reuniones con varias personas hablando.
  4. Confundir palabras parecidas y responder cosas que no venían a cuento.
  5. Terminar el día con una fatiga mental difícil de explicar.

En este grado el audífono deja de ser una opción de confort y pasa a ser la solución que recomienda cualquier profesional. La buena noticia es que es también el grado en el que la adaptación da resultados más espectaculares: la diferencia entre el antes y el después se nota desde el primer día.

¿Qué diferencia hay entre hipoacusia severa y profunda?

La hipoacusia severa (71-90 dB) permite todavía aprovechar el resto auditivo con audífonos potentes, mientras que la profunda (más de 90 dB) suele requerir valorar un implante coclear porque la amplificación ya no basta. Esa es la frontera práctica entre ambas.

En la hipoacusia severa la persona solo percibe voces muy altas y muy cerca, y la lectura labial se vuelve un apoyo habitual. Con audífonos de alta potencia bien adaptados, muchos pacientes recuperan buena parte de la comprensión del habla, sobre todo si la pérdida es progresiva y el cerebro conserva la memoria de los sonidos.

En la hipoacusia profunda el habla ya no se percibe por vía aérea. Aquí el camino pasa por una valoración médica en un servicio de otorrinolaringología, que es quien indica si procede un implante coclear. Un centro auditivo no diagnostica ni interviene en ese punto: acompaña, deriva y, si el implante no está indicado, adapta la amplificación que sí sea aprovechable.

¿Por qué la OMS y tu centro auditivo usan grados distintos?

Porque conviven dos clasificaciones y no coinciden. La Organización Mundial de la Salud sitúa la hipoacusia leve entre 26 y 40 dB, la moderada entre 41 y 60 dB y la grave a partir de 61 dB, mientras que la escala BIAP que se usa habitualmente en España estira la moderada hasta los 70 dB y reserva la severa para el tramo 71-90 dB.

Esto no es una errata ni una contradicción: son dos escalas creadas con fines distintos. La de la OMS sirve para comparar poblaciones y planificar salud pública; la del BIAP, para tomar decisiones clínicas sobre una persona concreta.

La consecuencia práctica es sencilla y conviene saberla: un mismo audiograma de 65 dB puede aparecer como “moderada” en un informe y como “grave” en otro. Si te ha pasado, no te han medido mal. Antes de alarmarte por una palabra, mira el número de decibelios, que es lo único que no cambia. Y si quieres entender el gráfico por tu cuenta, lo explicamos paso a paso en cómo se lee una audiometría.

¿Cómo saber qué grado de hipoacusia tengo?

El grado de hipoacusia se determina con una audiometría tonal, una prueba indolora de unos veinte minutos en la que se emiten tonos a distintas frecuencias e intensidades y se registra el umbral en el que dejas de oírlos. El resultado es el audiograma, y de ahí sale la media que da el grado.

No hay forma fiable de saberlo sin la prueba. Las aplicaciones de móvil y los test online dan una orientación muy gruesa: dependen del auricular, del ruido de la habitación y de la calibración del dispositivo, tres cosas que en una cabina audiométrica están controladas.

En nuestros centros de Palma e Inca esa prueba es gratuita y sin compromiso, precisamente porque conocer el número es el paso que desbloquea todo lo demás. Puedes ver cómo funciona en la prueba de audífonos gratis en Mallorca.

¿Qué solución corresponde a cada grado de hipoacusia?

GradoSolución habitual
Leve (21-40 dB)Audífonos discretos; en pérdidas muy leves, seguimiento y revisión anual
Moderada (41-70 dB)Audífonos, con muy buenos resultados de comprensión
Severa (71-90 dB)Audífonos de alta potencia, adaptación cuidadosa y rehabilitación auditiva
Profunda (+90 dB)Valoración médica de implante coclear; amplificación si hay resto aprovechable

La elección del modelo depende del grado, pero también de la forma del oído, de la destreza manual y del tipo de vida. Los formatos disponibles y para quién encaja cada uno están detallados en tipos de audífonos, y el catálogo completo, en nuestra página de audífonos en Mallorca.

Cuándo no hace falta un audífono todavía

No toda pérdida auditiva se corrige con amplificación, y decirlo forma parte de hacer bien el trabajo:

  1. Pérdidas por tapón de cerumen o infección. Son conductivas y transitorias: se resuelven en la consulta médica, no con un audífono.
  2. Hipoacusia leve sin repercusión real. Si el umbral está en 22-25 dB y no notas dificultad en tu vida diaria, lo que toca es una revisión anual para vigilar la evolución.
  3. Pérdida súbita. Una caída brusca de audición en horas o días es una urgencia médica; hay que acudir al otorrino de inmediato, como explicamos en sordera súbita.
  4. Hipoacusia unilateral pendiente de estudio. Una pérdida en un solo oído sin causa clara debe valorarla antes un especialista.

Preguntas frecuentes sobre los grados de hipoacusia

¿A partir de qué grado de hipoacusia se necesitan audífonos?

En general, a partir de una hipoacusia moderada (41 dB o más) el audífono está claramente indicado. En la hipoacusia leve la decisión depende de si la pérdida te limita en tu vida diaria: alguien que trabaja atendiendo público con 35 dB de pérdida se beneficia mucho más que quien tiene 45 dB y hace vida tranquila. El criterio no es solo el número, es lo que te estás perdiendo.

¿Qué grado de hipoacusia se considera discapacidad?

La OMS considera discapacitante una pérdida superior a 40 dB en el mejor oído en adultos y superior a 30 dB en niños. Ahora bien, el reconocimiento oficial de un grado de discapacidad en España lo otorgan los servicios de valoración de cada comunidad autónoma siguiendo el baremo estatal del Ministerio de Sanidad, que tienen en cuenta más factores además del audiograma. Lo desarrollamos en grado de discapacidad por pérdida auditiva.

¿Puede empeorar el grado de hipoacusia con el tiempo?

Sí. La hipoacusia asociada a la edad, la presbiacusia, es progresiva y suele avanzar despacio a lo largo de años, empezando por los sonidos agudos. Por eso se recomienda una revisión auditiva anual a partir de los 50 años, aunque no se note nada: permite detectar el cambio pronto y ajustar la solución antes de que la comprensión se resienta.

¿Es lo mismo el grado de hipoacusia que el tipo de hipoacusia?

No, son dos cosas distintas y complementarias. El grado indica cuánto se ha perdido, medido en decibelios (leve, moderada, severa, profunda). El tipo indica dónde está el problema: conductiva si falla la transmisión por el oído externo o medio, neurosensorial si el daño está en el oído interno o el nervio, y mixta si hay componentes de ambas. Un informe completo siempre da los dos.

¿El grado de hipoacusia es igual en los dos oídos?

No necesariamente. Es bastante habitual tener grados distintos en cada oído, y el audiograma los registra por separado. Cuando la diferencia es grande se habla de hipoacusia asimétrica, y conviene que la valore un otorrino para descartar causas concretas antes de adaptar nada.

Sal de dudas con una audiometría gratuita

Saber tu grado de hipoacusia es cuestión de veinte minutos y no cuesta nada. En Sentim llevamos más de 20 años haciendo audiometrías en Mallorca, y la prueba incluye el audiograma explicado para que entiendas qué significa cada número, sin prisa y sin compromiso de compra.

Puedes pedir cita en nuestro centro de Palma, en la calle San Miguel, o en el de Inca, en Gran Via Colom 198. Si prefieres, llámanos al 621 41 35 62 y lo vemos por teléfono. Somos un centro auditivo en Mallorca familiar: aquí te atiende siempre la misma persona.

Este contenido es orientativo y no sustituye el diagnóstico de un profesional sanitario. Ante una pérdida auditiva súbita o dolor, acude a tu médico.

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